Sara Aagesen, vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), ha presidido este jueves, durante su visita a la Región de Murcia, el acto de colocación de la primera piedra de lo que será el Centro de Producción de Especies Marinas de Águilas, situado en terrenos cedidos por el ayuntamiento.
Este centro, cuyos trabajos tienen un plazo de ejecución de 18 meses, será el primer enclave científico enfocado a la producción experimental de especies marinas del mar Mediterráneo y del Mar Menor. Las obras en la zona comenzarán próximamente y el presupuesto alcanza los 13,61 millones.
Mientras se construye el centro en Águilas, continúan los trabajos que se han venido desarrollando en las instalaciones de la Dirección General de la Costa y el Mar del MITECO en Portmán (La Unión), cuya finalidad es obtener los conocimientos necesarios para lograr la multiplicación, fundamentalmente, de fanerógamas marinas como la posidonia oceánica y la ‘cymodocea nodosa’.
Así, se han germinado las semillas recogidas en esta campaña (más de 50.000), que han dado lugar a 19.000 plantas, en sustratos que pueden ser implantados posteriormente en el mar y se han llevado a cabo plantaciones experimentales en la Bahía de Mazarrón utilizando diferentes tipologías de fijación.
Para la realización de las tareas de ampliación y mejora de estas instalaciones se cuenta con un encargo con un presupuesto de 2 millones, cuya vigencia alcanza hasta noviembre de 2025.
DESALINIZADORA DE ÁGUILAS
Tras esta visita, la vicepresidenta se ha trasladado a la desalinizadora de Águilas que, con la reciente aprobación de su ampliación, presupuestada en 45,5 millones, alcanzará una capacidad máxima de desalación de 70 hectómetros cúbicos al año. Esto permitirá aumentar la capacidad de desalación de la planta en 30.000 metros cúbicos diarios.
La instalación da servicio a los regantes de Águilas, Lorca, Alhama de Murcia y Puerto Lumbreras, en la Región de Murcia, y de Pulpí, en Almería, así como al abastecimiento urbano a través de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla. Esta instalación facilita, además, una fuente alternativa para el regadío, reduciendo la sobreexplotación de los acuíferos, y garantiza el suministro de agua potable.
El plazo previsto para la ejecución de los trabajos, iniciados en diciembre, es de 24 meses, entre los que se incluyen las tareas correspondientes a las pruebas de sistemas de funcionamiento.
Este proyecto se enmarca en el plan de aumento de la producción de agua desalada en la cuenca del Segura, que contempla incrementar en unos 60 hm3 la producción en las plantas de la cuenca del Segura.